El taxista, un señor de unos 55 o 60 años, delgado de cara amable, comenzó, por esa extraña razón que todos desconocemos ha platicarme de su hijo de 26 años, como a casi todos les ha pasado nunca sabemos como se inició la conversación y menos como llegamos a este punto donde me contó que su hijo estaba muy consentido por su madre y como tiene otro hijo de 35 años que paso por un mal rato en drogas, en la cárcel por un robo menos y como es que ahora esta arduamente trabajando en el el gobierno por un amigo que conoció en un AA, así llegó al punto en donde me contó del hijo mayo quien se caso joven y ya casado hizo carrera, maestría y orgullosamente me cuenta que a veces da clases de posgrado.
Y de repente su semblante cambia y me dice: "El vivía con su esposa en mi casa (o en una casa alterna propiedad del taxista, no lo recuerdo bien) pero se estaba confiando mucho, ya estaba enconchado, así que le pedí la casa, con todo el dolor de mi corazón se la pedí, el se molesto mucho pero ahora creo que fue lo mejor". - Sin duda alguna! le conteste.
Eso me hizo recordar cuando yo me quede en la secundaria por una material y mi madre toda furiosa sin decirme nada me consiguió trabajo de chalan de un herrero, como la odie en ese momento!
Después aprendí el verdadero valor del dinero que se gana con el esfuerzo, aprendí que "todo hombre tiene derecho a sus buenos oficios" y sobre todo que el trabajo dignifica al hombre, escuchar a este señor platicandome durante 20 minutos con orgullo de sus hijos y como los ve hechos hombres que se esfuerzan por salir adelante y otros por luchar contra sus demonios, me lleno de jubilo, por que me hizo recordar a mis padres y lo orgullosos que están de sus hijos como lo esta este hombre de los suyos.
No tengo hijos y no se lo que signifique estar orgullo de un hijo, pero soy hijo y estoy orgulloso de mis padres, de el esfuerzo que hicieron por sacar adelante a sus 4 hijos, que bien o mal todo personas de bien.
Al pensar en lo difícil que es ser un padre, un buen ejemplo, un educador de vida, me vienen a mi varios de mis amigos que lo son y quiero extender mi admiración a todo ellos por la gran labor que decidieron emprender.
Creo que no queda mas que cultivarnos en esa ardua tarea, con hijos o sin ellos, es muy importante tener en claro que hay leyes de vida, que la juventud es casi lo mismo para todos y que es bueno estar preparado para lidiar con un adolescente y no solo eso, preparados para corregir sus faltas con suavidad y ayudarle en su reforma, saber que en la vida el amor es la mejor manera de hacer las cosas, entender que ser un padre o tutor, no solo es proveer recursos económicos si no ayudarle cuando mas lo necesite y siempre ante todo esforzarse por ser un gran amigo para tu hijo.
Por último les dejo unas palabras que me encantaron cuando las leí por primera vez, espero les guste y les lleve a la reflexión:
- Si el "Dios" te da un hijo, dale gracias; pero tiembla por el depósito que te confía, porque en lo sucesivo, tú serás para ese niño, la imagen de la Divinidad.
- Haz, que hasta los diez años te tema; hasta los veinte, te ame; y hasta la muerte te respete.
- Hasta los diez años, sé su maestro; hasta los veinte, su padre; y hasta la muerte, su amigo.
- Enséñale ante todo, buenos principios; y después, bellas maneras. Que te deba una doctrina esclarecida, mejor que una frívola elegancia.
- Que sea mejor, un hombre honrado, que un hombre hábil.

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